Ozono en la fabricación de hielo

Ozono en el agua y el hielo

El hielo ozonizado es una técnica muy empleada en empresas que trabajan con productos extremadamente perecederos como el caso del pescado y el marisco.
Al ozonizar el agua que se usa para fabricar hielo conseguimos mejora la calidad del producto que se verá refrigerado por este 

Es común cubrir de hielo el pescado para transportar o almacenado. Si este hielo está previamente ozonizado se consigue eliminar colonias bacterianas, que de no eliminarlas, se encontraran en forma latente hasta que se funda el hielo y se reproducen nuevamente en la superficie del alimento, aumentando la velocidad de descomposición del mismo.

El hielo ozonizado tiene las siguientes ventajas:

  • Aumenta la vida comercial del producto una vez descongelado
  • Hielo transparente y limpio
  • Totalmente desinfectado
  • Sin esporas de resistencia
  • Reduce los riesgos de infecciones tras la fusión del agua
  •  Aumenta la calidad del producto
  •  Evita proliferación de olores en la descongelación

Las fábricas de hielo, se esmeran en conseguir agua desinfectada cristalina que le permita fabricar un cubo de calidad. El cloro se suele concentrar en el centro del cubo en forma de nube blanca, que empeora la calidad y transparencia del hielo. El ozono no deja residuo alguno y permite fabricar cubitos de extrema calidad, totalmente transparentes.

Hielo como método de conservación
El hielo es uno de los medios más utilizados en la conservación y refresco de alimentos y/o bebidas.
La conservación mediante hielo es de efectividad reducida en la conservación de los alimentos, ya que los productos no llegan a congelarse, por lo tanto este debe contener características que permitan una mejor conservación aunque no congele.

Un ejemplo de lo anteriormente mencionado es el caso de la ozonización del agua de mar tratada a bordo del barco pesquero y el almacenamiento del pescado recientemente capturado bajo hielo esterilizado con Ozono. El ozono elimina la siembra bacteriana en el pescado a medida que el hielo se funda. Una vez en el puerto, el almacenamiento del pescado bajo hielo preparado con agua ozonizada continuará la labor de preservación gracias a la pequeña cantidad de Ozono que se libera del hielo a medida que este se funde. La conservación de los productos es superior a la conservación normal mediante hielo sin ozonizar. Conservando los alimentos con hielo ozonizado la población microbiana será eliminada o se mantendrá controlada a bajos niveles.

Este concepto es uno de los más nuevos concernientes al uso del Ozono en la conservación de alimentos. Debido al aumento cada vez mayor del consumo de pescado fresco, es de máxima importancia preservarlo durante un tiempo suficientemente alto hasta que llegue al consumidor. Las cantidades de pescado fresco que se pierden, debido a la descomposición, varían dentro de límites muy amplios. Sin embargo es axiomático que cualquier pérdida debe ser considerada un despilfarro y una pérdida de beneficios.

Si el agua es ozonizada a niveles que proporcionan Ozono disuelto residual al agua, entonces el hielo contendrá ozono residual. Este ozono se encontrará disponible cuando el hielo se funda y proporcionará los beneficios antes descritos.

Cuando ozonizamos el agua, que será materia prima en la fabricación del hielo, garantizamos que el producto sea de gran calidad, ya que el ozono aumenta la cristalinidad del agua y la deja totalmente desinfectada. Cuando se funde no contamina el alimento.