Hoteles Saludables con Ozono

Siempre que salimos de viaje y tenemos que elegir un hotel para pernoctar, tratamos de escoger aquel que nos hace sentir seguros y cómodos; lo más parecido, dentro de las posibilidades de cada uno, a sentirse como en casa.
Para ello, más o menos conscientemente, tomamos en consideración el grado de limpieza y desinfección del hotel, que nos ofrezca un ambiente agradable. Pero, curiosamente, siendo estos aspectos muy importantes, lo que automáticamente nos hace aceptar o rechazar un lugar es su olor.

Ni siquiera tiene porqué ser un olor desagradable: basta con que al entrar en la habitación percibamos el perfume del huésped anterior para que no nos sintamos cómodos; a nadie le gusta que le recuerden que ocupa el espacio que otra persona desconocida acaba de dejar. No digamos nada, entonces, si se trata de otro tipo de olores (tabaco, infusiones, mascotas, etc.

Hemos hecho referencia a los olores porque se trata de un factor, como indicábamos, decisivo a la hora de elegir entre innumerables establecimientos que, dentro de sus respectivas categorías, son equiparables en cuanto a prestaciones. Sin embargo, hay aspectos que, aunque menos instintivos y de difícil comprobación, deberían ser factores de mayor peso en nuestra elección: nos referimos a la desinfección, tanto del aire como de superficies, posibles focos de enfermedad en caso de no estar correctamente higienizados.

Problemas frecuentes en los hoteles

Contaminación biológica

Como decíamos, este el principal riesgo en los hoteles, que no se suele tener en cuenta. Tanto en las habitaciones como en las zonas comunes (restaurantes, salones, aseos, etc.) la carga microbiológica del aire suele ser alta debido a la continua afluencia y movimiento de personas, que constituye el principal agente portador de este tipo de contaminación (virus, hongos y bacterias).

El problema es, pues, la falta de desinfección en aire y superficies, ya que los microorganismos que flotan en el ambiente acaban posándose en ellas; los textiles de las habitaciones no suelen estar incluidos en la rutina diaria de limpieza de las habitaciones, por lo que elementos como sillas, sofás, paredes, techos, cortinas, suelos y colchas pueden ser foco de contaminación (son comunes, por ejemplo, lo virus de la gripe o el catarro, que pueden permanecer en las superficies donde se depositan al menos un par de días). La desinfección de los conductos de aire acondicionado o splits tampoco es, evidentemente, diaria.

Otras superficies de uso común que no se suelen tener en cuenta a la hora de desinfectar una habitación son los teléfonos y los controles remotos, así que si una persona enferma los usa, sus microbios quedan en ellos. Varios grupos de investigadores han observado que el uso, durante una sola noche, de controles remotos de un voluntario portador del virus del resfriado, era suficiente para “ofrecer” controles remotos, picaportes y grifos contaminados durante semanas.

Contaminación química

Ya hemos hecho referencia a la importancia de los olores como desencadenantes de una respuesta psico-fisiológica inmediata. Así pues, podemos asegurar que los compuestos químicos responsables de olores son uno de los principales problemas de este tipo de contaminación: cañerías y bajantes de cuartos de baño, olores originados por los propios huéspedes e impregnados en sillas, cojines, colchas, cortinas, como ya hemos mencionado (perfumes y cosméticos, infusiones, sudor, mascotas, etc.).

En el caso de habitaciones de fumadores, además del problema del olor persistente del tabaco que impregna telas y muebles, está el de los compuestos derivados de la combustión del tabaco.

En efecto, dentro de los principales contaminantes de ambientes interiores merece especial mención el humo de tabaco. El humo de tabaco es una mezcla dinámica y compleja de más de 5.000 productos químicos que se encuentran tanto en una fase de vapor como en partículas. Algunas de estas sustancias son capaces de producir probados efectos negativos de índole mutagénica, citotóxica, antigénica o proinflamatoria. La variedad de estos efectos explica la potencial diversidad de las acciones nocivas del tabaco.

Es bastante diferente la composición de la corriente principal que aspira el fumador y la secundaria, que se escapa del cigarrillo al ambiente. Muchas sustancias nocivas presentes en el humo están más concentradas en esta corriente secundaria (monóxido y dióxido de carbono, amoniaco, benceno, benzopireno, anilina, acroleína y otros muchos), lo que incrementa la toxicidad de la atmósfera que genera.

Estas sustancias, junto con otras que pueden emanar del mobiliario, como el formaldehido, constituyen el mayor riesgo, en cuanto a contaminación química se refiere.

Consecuencias

Infecciones y contagios

Los clientes de un hotel se exponen cada día a posibles infecciones y contagios provocados por hongos, virus y bacterias, en especial en el caso de los niños.

Alergias

Entre las consecuencias más comunes de la contaminación química o biológica se encuentran el malestar general, dolores de cabeza, estornudos, irritación de las mucosas y alergias de todo tipo.

Protestas de clientes

Esto, en la mayoría de los casos implica quejas y reclamos por parte de los clientes y una solicitud de cambio de habitación, con la consecuente pérdida de buena imagen y reputación del hotel.

¿Cómo funciona y cuáles son las ventajas de este método?

Cómo funciona el ozono

El ozono, formado por tres moléculas de oxígeno, es uno de los más potentes oxidantes que se conocen, lo que le confiere su gran poder biocida (elimina virus, bacterias y hongos a bajas concentraciones y con gran rapidez) además de ser capaz de eliminar, no sólo el humo del tabaco, sino también los productos químicos presentes en la fase gaseosa de éste.

En lo que respecta a la contaminación química del ambiente, el ozono, por su alto poder oxidante, presenta un amplio espectro de acción siendo capaz de interaccionar, desactivándolos, con aldehídos, cetonas, derivados nitrogenados, derivados del azufre, hidrocarburos, ácidos, etc. Esta interacción, se traduce en una mejora del ambiente a nivel de compuestos que:

  • Son nocivos para la salud
  • Enrarecen el ambiente, provocando una sensación de ausencia de oxígeno.
  • Producen malos olores.
  • Pueden llegar a producir irritaciones, reacciones alérgicas, etc.

De los tres problemas señalados, aquel sobre el que la acción del ozono resulta más patente es el de los malos olores, fácilmente apreciable por las personas a ellos sometidas.

La acción desodorizante del ozono no es debida a un simple efecto de camuflaje del olor, sino que se trata de una verdadera destrucción química de éste, al descomponerse las moléculas que lo provocan.

Así, el ozono, aplicado de manera controlada, tras un estudio exhaustivo de las características y necesidades del hotel, se presenta como un sistema eficaz, apto para asegurar un aire limpio y libre de contaminantes, tanto químicos como biológicos, al ser un potente oxidante capaz de destruir la materia orgánica presente en el aire y en los conductos de los sistemas de aire acondicionado, así como de descomponer diversos compuestos orgánicos volátiles causantes de una mala calidad del aire interior.

Sistemas de distribución

Equipos generadores de ozono industriales
El medio ideal de distribución de ozono es a través del sistema del aire acondicionado, por las siguientes razones:

  • Aprovechamiento del impulso del aire del sistema para su difusión.
  • Utilización de los distintos canales del A/A para su difusión a cualquier zona del edificio.
  • Limpieza del aire en el interior de los conductos.
  • Menores costes en el mantenimiento.
  • Fácil acceso a los sistemas de control del generador de ozono.

La recirculación del aire interior favorece la direccionalidad de la masa de aire, de manera que podemos aprovechar este reflujo acoplando el generador de ozono al sistema de A/A, desde donde ejercerá una acción muy eficaz.

No obstante, también es posible, e igualmente efectiva, la utilización por unidades, situándolas en las distintas salas del edificio.

Equipos portátiles: Cañón de Ozono

En caso de considerarse más conveniente, existe la posibilidad de utilizar un cañón de ozono e implementar una rutina, durante el cambio diario de sábanas, para la desinfección de aire, tapicerías y alfombras con este equipo, portátil y de uso muy sencillo.

El objeto de este equipo es el tratamiento de choque en cortos períodos de tiempo para la eliminación de bacterias, virus y hongos perjudiciales para la salud.

Como decimos, la administración de ozono, con la implementación de una rutina para la desinfección de las habitaciones en el momento de la preparación de habitaciones para nuevos huéspedes, garantiza la desinfección y eliminación de patógenos de las habitaciones, dejando en ellas un ambiente seguro, fresco y agradable.

Reducción de costos energéticos

En muchas ocasiones, los climatizadores funcionan de manera continuada las veinticuatro horas del día a fin de evitar problemas de olores y ambientes cargados. Esto implica un alto coste, tanto energético como medioambiental, además de suponer en sí un riesgo si, por cualquier motivo, se produce una colonización de los conductos por parte de microorganismos indeseables que pueden llegar a contaminar el aire de las habitaciones.

Con el uso de equipos generadores de ozono, se evita el abuso de los climatizadores, quedando su  uso limitado a lo que es su verdadero fin, las cuestiones de temperatura, y no el de disimular olores desagradables; esto implica un importante ahorro energético y evita riesgos de infecciones o alergias, proporcionando un ambiente fresco y limpio.

Aire más puro de manera natural

Es habitual, cuando aparece el problema de los olores, recurrir al uso de desodorantes que combaten, en alguna medida, las incomodidades y quejas que ocasionan.

El principal inconveniente de estos productos (sin mencionar la pobre imagen que dan, ya que parecen proclamar la existencia del problema que se quiere encubrir) es que enmascaran el olor en cuestión sin llegar a eliminarlo, por lo que el resultado puede percibirse como algo aún más desagradable y molesto para el olfato. Además, dependiendo del producto y las personas a él sometidas, puede generar reacciones alérgicas por los productos químicos incluidos en su formulación.

Con el uso de ozono, además del ahorro en consumibles que supone al eliminar el uso de ambientadores químicos, la sensación de ambiente sano y limpio puede ser restablecida con facilidad. También recomendamos el uso de generadores de ozono domésticos para generar aire puro y libre de bacterias de forma fácil y efectiva. 

Como ya se ha comentado, el ozono, por su gran poder oxidante, destruye toda clase de olores desagradables, teniendo su mayor acción frente a los olores de procedencia orgánica (derivados de cuartos de baño, cañerías, presencia de personas, etc.), sin olvidar los compuestos derivados del tabaco y los compuestos orgánicos volátiles (VOC)

Ozono en la Industria Vitivinicultura

Dentro de este sector se ha hecho patente una grave preocupación por las contaminaciones producidas por factores exógenos a la elaboración de los vinos propiamente dicha y que dificultan la percepción óptima de los mismos, afectando a su comercialización.

Estas contaminaciones provocan en los caldos olores y sabores indeseables (“olor a moho”, “olor a ratón” y hasta aromas a “medicina o incluso a “orín de caballo”) que pueden dar al traste con todo el esfuerzo de los bodegueros.

Hay dos factores de distinto origen que dan lugar a estas contaminaciones: uno químico, debido a los llamados “anisoles” y otro micro biológico, constituido por levaduras del género Brettanomyces.

En ambos casos la implantación de un buen sistema de limpieza y desinfección eliminando el uso de cualquier producto a base de cloro puede limitar al máximo los riesgos de aparición de estos problemas, resultando una opción, inmejorable el uso de ozonizadores en las tareas de lavado y desinfección de equipos e instalaciones, así como en el aire del interior de las bodegas, ya que por su potente acción oxidante es capaz no sólo de destruir todo tipo de microorganismos, sino también compuestos químicos aromáticos (como los anisoles) que degrada a moléculas inofensivas.

ANISOLES

El olor a moho o humedad (muchas veces descrito erróneamente como olor a corcho) es uno de los defectos más frecuente y desagradable en vinos. Varias moléculas han sido identificadas como responsables de este olor. Entre ellas se puede mencionar al 2,4,6 Tricloroanisol (TCA), encontrado en la mayoría de los vinos catalogados con olor a moho.

Sin embargo el término olor a corcho es frecuentemente inapropiado ya que a pesar de que los corchos obtenidos a partir de la corteza del alcornoque, pueden liberar TCA si la calidad del proceso de manufactura no es satisfactorio, existen otras fuentes de contaminación; por ejemplo el Pentacloroanisol (PCA) y el 2,3,4,6 Tetracloroanisol (TeCa), también responsables de estos olores, son producidos por la degradación de ciertos plaguicidas que contienen 2,3,4,6 Tetraclorofenol (TeCP) o Pentaclorofenol (PCP) con TeCP como impureza.

Estos compuestos pueden contaminar vinos que NO han estado en contacto con los corchos. De hecho, cada vez es más evidente que un porcentaje elevado de los vinos contaminados lo han sido en la misma bodega.

Los anisoles derivan de la O-metilación de plaguicidas halofenólicos, que son ALTAMENTE TÓXICOS, como parte de una reacción normal de detoxificación del ambiente mediada por diferentes especies de microorganismos. Los hongos filamentosos son considerados responsables de la aparición de los anisoles, aunque parece no existir una correlación entre el crecimiento de alguna cepa en particular y la aparición de los mismos.

El origen de los haloanisoles está, pues, ligado a la presencia en las bodegas de compuestos clorados como plaguicidas, lejías, agua clorada o desinfectantes de madera, que son metabolizados por hongos filamentosos (sobre todo del géneros Aspergillus y Penicillium).

Se trata de compuestos capaces de arruinar las propiedades organolépticas naturales de cualquier vino; tienen un umbral de percepción olfativa muy bajo y generalmente son muy volátiles, capaces de transmitirse a través del aire y con una gran facilidad para adherirse y contaminar madera, corcho y otros materiales (polímeros plásticos, siliconas, cartón y papel, gomas, resinas, etc.)

Para erradicar este problema enológico se requiere la adopción como estrategia de un estricto control ambiental y de los materiales utilizados en la bodega para eliminar potenciales fuentes de contaminación.

BRETTANOMYCES

Brettanomyces (también conocida como “brett”) es considerada una levadura de contaminación que infecta los mostos y vinos en el curso de operaciones pre y postfermentativas. Se trata de un género de levaduras incluido en los Ascomicetes, uno de los cuatro filos en los que se clasifican los hongos. Este tipo de levadura forma un género con más de cuatro especies. De éstas, fundamentalmente es Brettanomyces bruxellensis (y su forma esporulada, Dekkera) la que interesa desde el punto de vista
enológico.

Las secuelas que este hongo puede dejar en aquellos caldos en los que se desarrolla van desde el “olor a ratón” hasta aromas medicamentosos o incluso a orín de caballo. Esta levadura es capaz de producir al menos diez compuestos aromáticos que llevan a la destrucción de los caracteres afrutados de los vinos. Los tipos de vinos contaminados son múltiples: blanco, tinto, dulces… siendo su presencia típicamente asociada a los vinos en curso de añejamiento en barrica.

Desde un punto de vista gustativo parece que los defectos debidos a Brettanomyces aparecen primero en la nariz pero no son desagradables para el degustador. Por el contrario, a partir de la fase estacionaria y de declinación, los defectos olfativos son predominantes y aparecen en boca. En este estado las sensaciones son muy desagradables.
La relación del “brett” con el vino comienza en la vid.

Se ha hallado en el hollejo de la uva de todo tipo de cepas de Vitis vinifera y en casi todas aquellas regiones donde se ha estudiado con las técnicas apropiadas, aunque no ocasiona ninguna enfermedad al fruto ni a la planta. En la época de la vendimia la levadura llega al lagar adherida a la uva, por lo que es la propia materia prima la que introduce la contaminación.

Además, la mosca de la fruta, que es muy abundante en esta época, se encarga de llevarla a todos los rincones de la bodega. Igualmente si las condiciones de desinfección de instrumentos e instalaciones de la bodega no han sido apropiadas, pueden existir esporas de una campaña a otra. En los medios que presenten azúcares fermentables (como el mosto) el metabolismo del “brett” se dirigirá a producir etanol y posteriormente grandes cantidades de ácido acético. Tiene capacidad filmógena, lo que significa que puede formar velo en la superficie del medio para realizar un metabolismo aerobio.

Un seguimiento regular de todos los vinos y una detección precoz del contaminante antes de la fase estacionaria son importantes, pudiendo salvar un vino destinado a la destrucción de sus cualidades aromáticas. La descontaminación ambiental de las instalaciones con ozono, y la desinfección de agua y barricas con éste garantiza la ausencia de esta y cualquier otra levadura u hongo en las bodegas.

PUNTOS DE APLICACIÓN DEL OZONO

LAVADO DE UVA

Los clorofenoles han sido ampliamente utilizados durante décadas como plaguicidas y preservantes de la madera; como consecuencia, y debido a su alta persistencia (hasta decenios), han llegado a ser uno de los grupos más importantes y ubicuos de contaminantes, encontrándose prácticamente en todos los ecosistemas.

Asimismo, Brettanomyces, como ya hemos señalado, puede abundar en los viñedos, con lo que la levadura llega al lagar adherida a la uva, por lo que es la propia materia prima la que introduce la contaminación.

Tanto en el caso de la existencia de halofenoles como de Brettanomyces en la superficie de las uvas, un lavado de éstas con agua correctamente ozonada puede eliminar ambos problemas al destruir el ozono con facilidad tanto microorganismos como compuestos de naturaleza aromática tal que los halofenoles.

CORCHO

Aunque está demostrado que el corcho no es el responsable del olor a moho que deteriora la calidad de los vinos, es un material susceptible de resultar contaminado con facilidad por anisoles durante su procesado, sobre todo durante el blanqueo por tratamiento con cloro, aunque también el ambiente industrial en que se producen los tapones de corcho puede ser el origen de la contaminación de éste.

Por ello, entre las medidas destinadas a la reducción del riesgo de contaminación durante la producción de tapones de corcho se cuenta la del uso de ozono para el control microbiano (1), así como para la desinfección del aire ambiente industrial que evitará, además de la proliferación de mohos y levaduras, la contaminación por TCA via aérea.

(1) De hecho el ozono está siendo utilizado en la actualidad en distintas corcheras para la desodorización y desinfección de los tapones de corcho.

BODEGAS

Como hemos visto, la presencia de anisoles en el vino no siempre debe atribuirse al tapón de corcho (TCA endógeno), sino que a veces ocurren contaminaciones de los tapones de corcho, elaborados y exentos de contaminación, ya sea durante su transporte o almacenamiento (TCA exógeno, procedente de los embalajes o del suelo del medio de transporte, o del suelo y del ambiente de la bodega); también los vinos pueden contaminarse sin tener contacto alguno con los tapones de corcho antes de su embotellado o durante el embotellado (depósitos y tuberías mal higienizadas).

Así, se ha informado de casos en los que el cartón de embalaje de los tapones o el suelo del medio de transporte o el lugar de almacenamiento contenían clorofenoles como resultado del uso de tratamientos a base de cloro para el blanqueo del cartón o la higiene del suelo, así como otros casos de contaminación durante la crianza en barricas mal destartarizadas en las que pueden quedar microorganismos que, si se aporta cloro en
las aguas de lavado, podrían sintetizar TCA.

En un informe preventivo en relación al TCA, elaborado y distribuido en el año 2000 por C.R.D.O. “Ribera del Duero” se detallan cuatro puntos de control críticos (PCC) en la elaboración de tapones y vinos:

  • Maderas (barricas de roble, jaulones, cuñas, cerchas, cubiertas, tarimas, y otros ornamentos) tratadas contra el ataque de hongos (pentaclorofenol).
  • La cloración de las aguas (clorofenoles).
  • El corcho, empezando por la corteza del alcornoque (cloroanisol) y su proceso de transformación.
  • El control de humedad en las bodegas y el cuidado en las operaciones de
    embotellado.

    El ozono constituye una provechosa solución del problema de la contaminación de los vinos con olores y sabores extraños, atacándolo a dos niveles:

    Elimina los precursores:
  • CLORO, al sustituirlo en las tareas de limpieza y desinfección
  • HALOFENOLES, que son degradados por el ozono.

    Elimina los agentes productores:
  • Hongos filamentosos (tanto en su forma vegetativa como sus esporas).
  • Brettanomyces y Dekkera

Tratamiento de agua potable con Ozono

El Ozono es el agente más oxidante (después del flúor) del que dispone el hombre. Siendo además un decolorante muy efectivo y un potente destructor de gérmenes. Mata bacterias y hongos con mayor rapidez que el cloro.

El efecto desodorante del ozono se debe a que destruye las sustancias de las cuales emanan los malos olores.

Debido a las ventajosas propiedades del ozono, se ha marcado un incremento en su utilización en el mundo entero. Su utilización industrial en la purificación de aguas potables se conoce desde hace más de 70 años (sin haberse registrado accidente alguno).

Debido a la gran capacidad destructora (oxidante) del ozono y por la rapidez en que se disgrega su tercer átomo volviéndose oxígeno es empleado con absoluta seguridad, con óptimos resultados e infinitamente más confiables que los obtenidos con otros productos químicos.

El consumo de agua potable constituye un vector importante de enfermedades denominadas hídricas y en determinadas ocasiones un aporte diario y prolongado en el tiempo de diversos tipos de contaminantes ya sean de origen natural, debidos principalmente a la climatología y geología del terreno como pueden ser metales pesados, hierro, manganeso etc., y también podemos encontrar contaminantes provocados por la acción del hombre como compuestos orgánicos volátiles, pesticidas, nitritos etc.
Para ello, el cloro es el agente desinfectante más empleado, pero no el único ni el mejor.

El poder desinfectante del ozono es de unas 3.000 veces superior y más rápido. El tratamiento de agua potable con ozono presenta, por tanto, una serie de ventajas respecto al tratamiento con cloro.

En primer lugar, debido al fuerte poder oxidante la calidad de la desinfección con ozono es muy superior a la que se consigue con un tratamiento con cloro. De esta forma, se consiguen eliminar virus, bacterias y microorganismos en general cloro-resistentes.

Gracias también a este elevado potencial de oxidación conseguimos precipitar metales pesados que pueden encontrarse en disolución y eliminar compuestos orgánicos, pesticidas, y todo tipo de olores y sabores extraños que el agua pudiera contener.

Otra de las importantes ventajas del uso del ozono frente al cloro es la rapidez con la que actúa lo cual nos permite realizar tratamientos muy efectivos en pocos segundos o minutos cuando para realizar un tratamiento de desinfección con cloro es necesario un tiempo de contacto mayor.

Efectos principales de ozonización del agua potable:

  • Desinfección bacteriana e inactivación viral.
  • Oxidación de inorgánicos como hierro, manganeso, metales pesados ligados orgánicamente, cianuros, sulfuros y nitratos.
  • Oxidación de orgánicos como detergentes, pesticidas, herbicidas y fenoles, causados por impurezas.
  • Neutralización del olor y sabor.

La acción del ozono en cada uno de estos casos se puede describir de la siguiente manera:

Desinfección e inactivación viral mediante ozono

Las bacterias y la inactivación viral se relacionan con la concentración del ozono en el agua y su duración de contacto con los microorganismos. Estas son las más rápidamente destruidas. Las bacterias E-Coli son destruidas por concentraciones de ozono de un poco más de 0,1 mg/litro y una duración de contacto de 15 segundos a temperaturas de 25 ºC y 30 ºC. Los streptococcus tecalis son destruidos mucho más fácilmente. A concentraciones de ozono de aproximadamente 0,025 mg/litro, se obtiene un 99,9% de inactivación en 20 segundos o menos a ambas temperaturas. Los virus son más resistentes que las bacterias. Estudios pioneros por científicos de Salubridad Pública Francesa en los años 60 han demostrado que el poliovirus tipos I, II y III quedan inactivados por medio de exposición a concentraciones de ozono disuelto de 0,4 mg/litro por un período de contacto de cuatro minutos.

Oxidación de inorgánicos

En el caso del hierro, el manganeso, y de varios compuestos arsénicos, la oxidación ocurre muy rápidamente, dejando compuestos insolubles que se pueden quitar fácilmente por medio de un filtro de carbón activado. Iones de sulfuro son oxidados a iones sulfatos, una sustancia inocua.

Oxidación de orgánicos

El ozono es un agente muy poderoso en el tratamiento de materiales orgánicos. Los orgánicos son naturales (ácidos de humectación y fúmicos) o sintéticos (detergentes, pesticidas) en esencia. Algunos orgánicos reaccionan con ozono muy rápidamente hasta la destrucción, dentro de minutos o aún segundos (fenol, ácido fórmico), mientras otros reaccionan más lentamente con ozono (ácidos de humectación y fúmicos, varios pesticidas, tricloretano, etc.). En algunos casos, los materiales orgánicos son oxidados solamente parcialmente con ozono. Una ventaja principal de oxidación parcial de materiales orgánicos es que, al oxidarse parcialmente, estos se polarizan mucho más que originalmente, produciendo materiales insolubles complejos que se pueden quitar con filtros de carbón activado.

Eliminación de turbidez

La turbidez del agua se elimina por ozonización a través de una combinación de oxidación química y neutralización de carga. Las partículas coloidales que causan turbidez son mantenidas en suspensión por partículas de carga negativas que son neutralizadas por el ozono. El ozono además destruye los materiales coloidales por medio de la oxidación de materias orgánicas.

Eliminación de olores, colores y sabores

La oxidación de la materia orgánica, metales pesados, sulfuros y sustancias extrañas, produce la supresión de sabores y olores extraños que el agua pudiera contener, proporcionando una mejora en la calidad y el aspecto del agua, haciéndola más adecuada para su consumo y disfrute.

Diferencias notables – Ozono vs. Cloro

Como anteriormente hemos mencionado el Ozono es el segundo elemento con mayor poder oxidante después del flúor. Es evidente, que el ozono es muy rápido en su actuación, siendo además inodoro, insípido y no se le conoce derivados que pudieran ser perjudiciales para la salud, pudiendo producirse además industrialmente de una manera económica. A pH 5, el tiempo necesario para esterilizar un litro de agua, muestra que contienen una cantidad de bacterias totales de 8 x 10/ 10 ml es de 5 min y a pH 8 de 7,5 min con concentraciones de OZONO de 0,13 y 0,20 mg/l respectivamente. Por el contrario, la concentración de cloro necesaria para conseguir el mismo objetivo con agua de las mismas características es de 2,7 mg/h a pH 5 y de 7,9 mg/l a pH 8, es decir, de 20 a 40 veces superior a la del ozono.Una de las pruebas más evidentes de la superioridad del OZONO frente al Cloro es la aportada por R.N. KINMAN utilizando agua destilada con pH 7 y a 25º C de temperatura conteniendo ésta 106 ml. E.COLI. Con 0.01 mg/l de ozono es capaz de eliminar totalmente los microorganismos en 15 seg. Mientras que una cantidad de cloro similar es inadecuada y una cantidad de 60 veces superior necesita el doble de tiempo para desinfectar el agua. Se puede afirmar con completa seguridad que el OZONO actúa en la desinfección (esterilización) del agua de 600 a 3000 veces más rápida que el cloro.

Ventajas del uso del OZONO en el tratamiento de aguas

La utilización de generadores de ozono u ozonizadores es altamente efectivo en el agua ya que elimina el color causado por el hierro, manganeso o la materia carbonosa y los sabores y olores debido a la presencia de materia orgánica. Se produce una floculación. El ozono elimina la turbiedad, el contenido de sólidos en suspensión y las demandas químicas y biológicas de oxígeno. Además, puede eliminar detergentes y otras sustancias tensoactivas. El grado de eliminación dependerá de la cantidad de ozono utilizada.El ozono es un poderoso desinfectante. No sólo mata las bacterias patógenas, sino que además inactiva a los virus y otros microorganismos que no son sensibles a la desinfección ordinaria con cloro. La ozonización es más barata que la super cloración seguida de una decloración y del mismo costo que la coloración ordinaria. Si no existe posterior recontaminación, el ozono residual es suficiente para efectuar una desinfección común. El ozono, no produce en el agua aumento en el contenido de sales inorgánicas ni subproductos nocivos.

CONCLUSIONES FINALES

Podemos comprobar cómo el OZONO en el tratamiento de agua es un gran seguro para el consumo de la misma en todas sus versiones.

  • En la bebida
  • Plantas embotelladoras de agua mineral, refrescos o similares.
  • En la higiene personal (está demostrado sus beneficios en la piel).
  • Para uso generalizado, en la vivienda.
  • Limpieza de pescado.
  • Limpieza de animales sacrificados.
  • Limpieza de paredes y suelos de locales.
  • Limpieza de frutas, verduras, etc.
  • Piscinas.
  • Saunas de hidroterapia.
  • Odontología.
  • Piscinas de rehabilitación (medicina termal).
  • Curas especiales en hospitales.
  • Granjas
  • Limpieza de utensilios y recipientes utilizados por personas y animales.
  • Eliminación de sabores y olores.
  • Laboratorios.
  • Industria química.
  • Mataderos.
  • Industrias de alimentación.
  • Conservación del agua en cisternas de transporte (ejércitos, barcos, etc.
  • Degradación de sustancias orgánicas
  • Desinfección
  • Inactivación de los virus
  • Mejora sustanciosa de sabores y olores
  • Eliminación de olores extraños
  • Eliminación de las sales de hierro y manganeso
  • Floculación de materias de suspensión
  • Eliminación de sustancias tóxicas
  • Desestabilización de materias coloidales