Desinfección y desodorización en bares y restaurantes

El ambiente en donde permanecen los clientes es muy importante para el negocio.
Un problema generalizado en numerosos establecimientos hoteleros se produce al cargarse el ambiente en sus locales de olores a comida, a aceite, a humos, etc.
Un ambiente cargado de este tipo de olores, además de no constituir el mejor entorno de trabajo para el personal, repercute en el malestar de los clientes en el interior de local y comprobar que sus ropas o su pelo han quedado regados de esos olores.

La primera impresión es de gran importancia y resulta muy grato encontrarse en un espacio en el que haya una agradable sensación de limpieza y un ambiente exento de olores.
Consciente de la importancia de transmitir sensaciones agradables a los clientes, el sector de la gastronomía y la hostelería están invirtiendo cada vez más recursos y esfuerzos tanto en conseguir una buena primera impresión como en garantizar que la experiencia del cliente que visite sus locales sea lo más grata y confortable posible.

Con la ozonización estos olores quedarán eliminados de bares, cafeterías y restaurantes.
El ozono es una variante del oxígeno que reacciona con las sustancias productoras de olores alterando su estructura, de forma que la nueva sustancia formada no desprende ningún tipo de olor. De igual modo, otro aspecto muy importante radica en lo relacionado, ya no con los olores, sino con ámbito sanitario es la desinfección que realiza al eliminar gérmenes existentes en el ambiente.

El ozono logra fácilmente, sin necesidad de acudir a un gran sistema de ventilación, un ambiente muy agradable y sin olores de ningún tipo, al tiempo que logra la desinfección del local y de los materiales del mismo.

Otro aspecto en el que el ozono puede resultar de gran ayuda en los establecimientos hoteleros es la desodorización de baños y sanitarios.
Un sanitario desinfectado y desodorizado influye en la opinión del cliente a la hora de considerar la higiene general de un local, algo que en el sector de la gastronomía es de primordial importancia.

Los sanitarios y baños presentan en su higienización dos problemas fundamentales.
El primero es la contaminación por los distintos tipos de gérmenes que pueda haber, ya que los baños son un medio ideal para su desarrollo y para que permanezcan allí en estado latente durante mucho tiempo.
La presencia del ozono evita este problema eliminando todo tipo de microorganismos peligrosos para la salud.
El segundo problema se crea debido a los olores producidos por la descomposición de la urea y por los olores que desprenden las deposiciones fecales. Estos olores son muy desagradables, por lo que es imprescindible su eliminación.
Una solución que se emplea con frecuencia es el uso de ambientadores o perfumes, pero esta solución no es la más recomendable ya que añade un nuevo olor aparentemente agradable que con el paso del tiempo se mezcla con los diferentes olores existentes, lo que provoca un olor incluso más desagradable.

Otra solución al problema de los malos olores en los sanitarios es el uso de bacteriostáticos en los aseos. Sin embargo, los bacteriostáticos, como su propio nombre indica, no desinfecta sino que mantiene las bacterias estáticas (inmóviles) pero no las elimina, con lo que permanecen en los baños disimuladas por un perfume desodorante.

La solución más recomendable y económica a la larga consiste en emplear generadores de ozono, ya que estos atacan directamente las sustancias químicas que producen los malos olores, alterando su estructura y eliminando la causa que los produce. La ozonización del aire consigue un ambiente desodorizado y desinfectado.

Otra problemática que se presenta en las cocinas de los establecimientos gastronómicos proviene de la extracción de humos, ya que en muchos casos esta se realiza hacia patios interiores o zonas comunes o zonas urbanas. Existen ozonizadores fácilmente acoplables a los sistemas de extracción de humos que eliminan los efectos de estos vertidos al exterior, solucionando dicho contratiempo.